El
simulador de conducción y averías pone a prueba la pericia de los conductores
del metro de Bilbao. Este simulador está situado en la sala de entrenamiento
del taller de Sopelana.
Esta nueva herramienta de adiestramiento práctico permite instruir en la identificación y resolución de averías, mejorará los hábitos de conducción y ayudará a solventar con mayor precisión y agilidad todas las incidencias posibles e imaginarias que puedan alterar la normal circulación de los trenes.
El aula interactiva de simulación es una herramienta estática y abierta las 24 horas del día, que sirve para realizar la formación práctica sin interferir en el servicio. La disponibilidad de las instalaciones reales es uno de los problemas principales a los que se enfrentaba Metro Bilbao al planificar acciones formativas.
Las altas frecuencias del servicio (2,5 minutos) y el aprovechamiento de las horas nocturnas para ofrecer más servicio -los fines de semana- o para realizar labores de mantenimiento -todas las noches-, impedían organizar prácticas de conducción en la línea. Además, algunas incidencias no podían ser provocadas en la realidad (caída de catenaria, fallo en la distribución de la energía, etc.) y no bastaba con que fueran enunciadas de forma teórica. La obtención de ciertas habilidades prácticas en la conducción y en el control de la producción del servicio animaron a Metro Bilbao a adquirir este moderno sistema de entrenamiento.
1 Cabina del simulador.
Se trata de familiarizar al conductor con su entorno de trabajo. El simulador incorpora una cabina con toda su instrumentalización real, con el fin de conocer la operatividad de cada aparato.
La cabina incluye tres sistemas que hacen que la conducción sea lo más real posible:
2 Puesto del instructor.
El instructor es el encargado de planificar y definir los ejercicios y supervisar la práctica a través de un equipo informático. Existen infinidad de combinaciones para preparar diferentes ejercicios:
Una vez planificado un ejercicio, el instructor podrá ejecutarlo y modificarlo cuando quiera, introduciendo nuevas averías e incidencias, cambiando de recorrido e indicando al instructor mediante un sistema de comunicaciones, cambios en los modos de conducción (manual, automático...). El instructor cuenta con un monitor donde programa y activa el ejercicio, y un monitor donde visualizarlo.
3 Puesto de espera y autoestudio.
Una sala continua a la del simulador, sirve para que el alumno tenga a su disposición un puesto donde poner al día sus conocimientos sobre la unidad.

