La unidad de tren del metro de Bilbao (UT 500 y UT 550) dispone de los más modernos sistemas tecnológicos existentes en el ámbito del transporte por ferrocarril.
Todos los coches son motores, lo que le confiere unas prestaciones técnicas extraordinariamente eficaces, especialmente en potencia, aceleración y frenado. Cada unidad de tracción resulta autónoma.
Los cuatro coches que forman la unidad de tren están acoplados entre sí, sin puertas ni separación alguna. De este modo se consigue un espacio único que permite una mayor movilidad a los viajeros dentro del tren y una mejor distribución y acomodo. La caja de los vehículos es una estructura autoportante construida de acero inoxidable soldado.
Las unidades de tren UT-500 y la UT-550 tienen la misma apariencia, pero se han instalado algunas mejoras en esta última como la instalación de un nuevo sistema de aire acondicionado que podrá ser controlado desde la cabina del conductor, coches con mejor insonorización y más agarraderos en las plataformas.
Cada coche motor dispone de un equipo de calefacción-refrigeración. El equipo contiene dos circuitos frigoríficos independientes.
Cada unidad de tren incorpora dos grupos motor-compresor que proporcionan aire comprimido a 10 Kg/cm2, garantizando un caudal de aire de 1.450 litros/minuto.
Un convertidor estático produce la energía eléctrica necesaria para la alimentación de todas las cargas de servicios auxiliares.
También se dispone de un sistema de baterías.

